Todo lo que necesitas saber para evitar el plagio en tu tesis

Todos sabemos que Isaac Newton fue un gran científico, de eso no hay duda. Lo que no todo el mundo sabe es que vivía obsesionado por los plagios. En cierta manera, es comprensible, en esa época no existían los rápidos medios de difusión ni de atribución que tenemos hoy en día por lo que el plagio estaba a flor de piel. Newton temía que Robert Hook (el de la ley de la elasticidad) le arrebatase su preciada teoría de la Ley de Gravitación Universal y se disputaba con él su autoría. Dicen que en uno de sus múltiples enfrentamientos Newton dijo: Si he logrado ver más lejos, ha sido porque he subido a hombros de gigantes; frase con la que estoy totalmente de acuerdo y que hace alusión a la importancia de hacer referencia a las fuentes en tus escritos.

Lo curioso de esta frase es que su origen no está en él si no en el filósofo Bernard de Chartres. Según su discípulo Juan de Salisbury afirmaba: “Nos esse quasi nanos, gigantium humeris incidentes, ut possimus plura eis et remotiora videre, non utique proprii visus acumine, aut eminentia corporis, sed quia in altum subvenimur et extollimur magnitudine gigantea”; sin embargo, la historia atribuiría falsamente su origen a Newton (un plagio social en toda regla). Algunos dicen que este reconocido científico, que tenía muy mala leche, decía estas palabras no sólo para recordarle a Hook la importancia de atribuir en sus escritos parte del mérito a sus fuentes, sino también para traer también a su mente su baja estatura e importante joroba (es lo que tiene tener escoliosis).

plagio tesis

Hoy en día estos enfrentamientos siguen produciendose; no es raro ver que un científico acusa a otro de plagiar sus artículos o tesis doctoral llegando a enfrentarse por su autoría en los tribunales. Todas estas situaciones, aunque a veces ocurran más por desconocimiento que por maldad, dañan la imagen de la ciencia en la sociedad y contribuyen a que los importantes descubrimientos se vean eclipsados por rumores, mentiras y cotilleos que no benefician a nadie. Como sabes mi intención con este blog no es otra que ayudar a los científicos; por esta razón, hoy te voy a enseñar a reconocer un posible plagio inocentemente realizado en tu tesis o investigación. Gracias a esto ayudarás a mejorar la situación actual de la ciencia y mejorarás tu relación con otros científicos al valorar públicamente su esfuerzo en tus trabajos. En posteriores artículos te enseñaré la forma legal de protegerte de ellos.

¿Qué es el plagio?

El término plagio proviene del latín plagiārius que significa “secuestrador. Para la Real Academia Española plagiar se reconoce como: Copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias”. Plagiar no va tan referido a la cualidad y cantidad del contenido copiado como al acto de usurparlo sin hacer referencia a su autor o fuente. Si copias totalmente o parcialmente un contenido que esté protegido por unos derechos de autor sin hacer referencia a este o a la fuente, se considerará plagio. Ahora bien ¿Qué es copiar? ¿Se considera copiar usar ideas ya instauradas a lo largo de los años por la comunidad científica? ¿Si obtienes tus ideas a partir de una fuente secundaria que parafrasea a una primera estarías plagiando a ambos autores? ¿Cómo pones límite entre lo que es propio de un autor y lo que es conocimiento común?
El plagio no siempre es fácil de identificar, quizás por ello sea tan aceptado en la sociedad. Las grandes dosis de información que recibimos cada día impiden que por tiempo material podamos acudir a la totalidad de fuentes originales para consultar la veracidad de un contenido. De otra forma, las exigencias constantes de los profesores a los alumnos en cuanto a tiempo y forma de sus trabajos e incluso la pasividad de los docentes a leer con atención los documentos de sus alumnos contribuyen a la realización de acciones contra los derechos de autor mediante su conformidad indirecta. Lo cierto es que realizar esta acción, aunque beneficiosa a corto plazo, puede concurrir en problemas legales a largo plazo que incluso te inhabiliten como investigador puesto que legalmente tu eres el único responsable de tus textos. Por esta razón, debes evitar a toda costa los posibles fraudes inocentes en tus documentos.

¿Qué tipos de plagio existen?

Plagio consciente o intencional:
El propio nombre lo dice, es aquella copia consciente de las ideas o palabras de otros autores sin hacer referencia a estos dándolas como propias. También puede considerarse como plagio deliberado cuando se compra, se toma prestado o se roba un trabajo para hacerlo pasar posteriormente como propio.
Plagio inconsciente:
Es el que voy a tratar de evitar con este post. Es de suponer que si estás leyendo este artículo querrás evitar en todo lo posible caer en errores que te puedan conducir a problemas legales en un futuro por lo que aprender a discernir posibles factores de estructura, redacción y presentación es de real importancia. La mayoría de las veces este tipo de plagios es debido a la carencia de habilidades para la investigación en general, al desconocimiento sobre las formas de citar a otros autores, al desconocimiento sobre la importancia del plagio, a la falta de habilidad al parafrasear y como no a la creencia de que sólo se debe aludir a otro autor cuando se representan literalmente sus palabras y no sólo sus ideas.

¿Qué se considera plagio o conducta académicamente incorrecta en una tesis?

  • Omisión de referencias bibliográficas.
  • Reproducir fragmentos o textos completos sin hacer referencia al autor original o fuente a partir de la que se obtuvo (Corta y Pega).
  • Comprar, robar o pedir prestada la tesis para darla como propia y original.
  • Citar textualmente a un autor sin utilizar las comillas o cursiva a pesar de incluir la referencia bibliográfica (además de incluir las comillas tiene que ser una reproducción breve del contenido).
  • Utilizar una idea o razonamiento de un autor sin hacer referencia a este aunque no haya copias ni paráfrasis (Ojo, depende de lo original que sea la idea y de la existencia de versiones previas a esta. Los derechos de autor suelen hacer referencia a la forma de expresar la idea y no a la idea en sí. No obstante, si citas te evitas problemas.)
  • Utilizar imágenes, datos, mapas, gráficas, métodos, ilustraciones externas sin citar al autor original.
  • Parafrasear o resumir un texto correctamente sin hacer referencia a la fuente original.
  • La más frecuente y difícil de determinar: parafrasear un texto sin modificar el escrito en su totalidad haciendo simples variaciones (por ejemplo, mantener la estructura del texto usando sinónimos o reordenando las palabras) para evitar los programas antiplagio a pesar de citar al autor original.
  • Copiar frases de distintos autores para hacer una mezcla con estas sin citar las fuentes.
  • Una extraña forma de plagio es el “autoplagio” que consiste en reproducir un texto propio anteriormente publicado para hacerlo pasar por novedoso sin hacer referencia al documento original.
  • Firmar como coautor en un trabajo en el que no se ha contribuido o participado.
  • Cuando no se usan de forma adecuada los estilos de referencias bibliográficas para el formato de documento escogido.
  • No referenciar cualquier información que no sea de conocimiento público o común (el problema está en determinar cuando se constituye una información como tal).
  • Escribir una tesis o artículo sólo con referencias sin aportar nada original y novedoso (hay que tomarlo con cuidado)

¿Cómo evitar el plagio en tu tesis?

Una vez conoces aquellas situaciones que se pueden constituir un plagio llegó la hora de averiguar cómo puedes evitarlo. Lo primero de todo te aconsejaría que tuvieras claro cuál es el estilo de referencias a utilizar (Vancouver, Chicago, APA, Harvard, MLA, ISO 960…). Por ejemplo, en psicología se suele utilizar el estilo bibliográfico de la APA (Asociación Americana de Psicología) mientras que en ciencias biomédicas se utiliza Vancouver; es decir, cada rama de la ciencia tiene preferencia por un estilo y forma de citar. Debes tener muy en cuenta este factor ya que determinará la forma de atribuir el mérito a tus fuentes, de no cumplirse puedes estar incurriendo en plagio sin ser consciente de ello.

Tras aprender a citar es importante aprender a parafrasear. El primer caso viene generalmente específicado en las guías de estilo bibliográfico; sin embargo, para el segundo caso no suele ser así. Así que, ¿Cómo puedes hacer una buena paráfrasis? Lo primero de todo, nada de cambiar únicamente la posición de la palabras y usar sinónimos. Si lo haces de forma tan básica, a pesar de que aparentemente estés parafraseando correctamente, lo único que estarás haciendo es plagiar la forma de representar una idea al ser tu texto estructuralmente muy parecido al original. Recuerda todas las acciones que puedes realizar al parafrasear:

  • Modificar palabras concretas por genéricas y viceversa
  • Añadir información.
  • Hacer cambios estructurales.
  • Sintetizar o eliminar frases.
  • Cambiar de activa a pasiva y viceversa.
  • Utilizar sinónimos.
  • Hacer comparaciones.

En síntesis, todas estas técnicas te deberían permitir crear una paráfrasis cualitativamente diferente del texto original. Recuerda siempre citar a la fuente original, no usar las mismas frases y lograr una estructura distinta a la fuente; eso sí, vigila que no se modifique el sentido del texto cuando lo hagas. La mejor paráfrasis, además de las características anteriormente enunciadas, debe permitir contrastar críticamente las ideas de otro autor con datos más actuales.

El software antiplagio te permitirá comprobar, tras finalizar la redacción de tu tesis, si has citado y parafraseado correctamente a lo largo del texto. No lo tomes como un medio para eludirlos sino para mejorar. Existe una amplia cantidad de software antiplagio, los más interesantes los listo a continuación:

Aunque los programas aquí presentados están bastante bien, no dejan de tener sus limitaciones. La inteligencia artificial no esta todavía tan avanzada y técnicas como la reestructuración de frases o modificación de conceptos así como las diferencias idiomáticas no se detectan aún con facilidad. No debes tomar el resultado de estas aplicaciones al pie de la letra, sino como una guía. Como dato, si el porcentaje de similitud entre textos es superior a un 20% podría tratarse de un plagio. No obstante, antes asegurarlo esto deberás comprobar si las citas están correctamente enunciadas y ajustadas al estilo bibliográfico correspondiente. Si es así, no se trataría de un plagio, sería un contenido lícito. Y es que, a veces, la tecnología está algo ciega.

¿Hablamos?

En este artículo hemos visto como puedes protegerte de un plagio inocente realizado en tu tesis o artículo científico. El plagio es, en realidad, difícil de identificar teniendo, en ocasiones, límites muy laxos. No obstante, es algo que debes tratar siempre de evitar. Para finalizar, si tuviese que resumir todo este artículo en una palabra esta sería “Cita”; te ahorrará muchos problemas y demostrará que has hecho una buena investigación. Y tu ¿Qué opinas del plagio? ¿Qué situaciones crees que se prestan más a ello? ¿En qué situaciones has tenido más dudas sobre los límites del plagio? Por favor, recuerda que si quieres que otros científicos eviten también problemas en un futuro puedes compartir este artículo en las redes sociales a través de los botones a pie de página o bien en la barra lateral derecha.

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