Cómo elegir el director de tesis adecuado para ti

Seas estudiante de grado, máster o doctorado necesitas un mentor, alguien que te apoye y dirija tu trabajo de investigación. Con un buen tutor aprenderás mucho más, crearás mejores investigaciones y podrás abrirte camino en tu nicho gracias al intercambio de contactos. Sin embargo, encontrar un buen director de tesis es una tarea compleja que no mucha gente suele realizar. En este artículo, quiero mostrarte los factores en los que has de fijarte para encontrar el asesor que te ayude a progresar como científico.

director de tesis

Antes de comenzar debo decir que este artículo puede ser aplicado por estudiantes de grado, máster o doctorado. A día de hoy yo no he realizado todavía un doctorado por lo que sería un poco hipócrita sentar cátedra de algo que no conozco en detalle. Este artículo está basado, por tanto, en las experiencias que yo he tenido con el mundo académico predoctoral que he complementado con bibliografía existente en inglés para doctorandos. De esta manera, me he asegurado que sirva para estos tres grupos. Realmente y visto ahora en perspectiva, aunque sean etapas significativamente distintas, algunos procesos como la elección de un tutor son muy similares. Comencemos…

Conoce tus propósitos

Lo primero que te has de plantear es cómo eres y adónde quieres llegar. Estés acabando la carrera, haciendo un máster o preparándote para un doctorado preguntate ¿Por qué narices hago yo esto? ¿Qué pretendo conseguir con ello? ¿Cuál es la imagen futura que tengo de mi en mente? ¿Qué significaría para mí terminar con éxito esta etapa de mi vida? ¿Sobre qué me gustaría estar investigando a corto y largo plazo? ¿Qué debería haber aprendido? ¿Qué cualidades debería tener para mí alguien que me ayudase en el camino? ¿Qué relación me gustaría que tuviese conmigo? ¿En qué entorno me sentiría más cómodo? ¿Cuáles son mis características personales? ¿Cómo me definiría? ¿A qué me gustaría dedicarme después? ¿En qué sector me gustaría trabajar? ¿Cómo veo mi futuro como investigador? Puede que al principio no tengas muy clara la respuesta a estas preguntas; es normal, la experiencia te la dará. No obstante, lo importante es que tengas ya una visión.

De la respuesta a estos interrogantes surgirá la semilla que te permitirá elegir a tu director de tesis ¿Por qué? La razón es que no existe el director de tesis ideal sino el adecuado. Es decir, lo que para mí puede ser ideal para ti puede no serlo y viceversa. Conocer tus objetivos y forma de trabajar te permitirá elegir más fácilmente el mentor que consiga hacer de ti un científico estupendo.

Funciones de un director de tesis

De otra forma y para que sientes expectativas, considero clave que conozcas cuáles son las labores principales de un tutor en el desarrollo de un trabajo de investigación:

  • Hacer que termines tu estudio en un tiempo óptimo.
  • Colaborar contigo para que adquieras las facultades básicas de un científico; es decir, la capacidad para realizar búsquedas bibliográficas y realizar textos académicos críticos de forma independiente, plantear y solventar problemas de investigación, mantener estándares éticos y de calidad en tu trabajo, desarrollar espíritu escéptico, comunicar adecuadamente tu labor, fomento del trabajo en equipo…
  • Apoyarte en momentos de debilidad y ayudarte a resolver las posibles dudas que surjan en tu proceso de aprendizaje.
  • Aportar contactos que puedan abrirte puertas en tu futuro profesional.
  • Facilitar tu entrada al mundo académico mediante la participación en estudios y grupos de trabajo.

Estas son las actividades esenciales de un director de tesis. Ni más, ni menos. Muchas personas no las tienen en cuenta y por ello desarrollan en ocasiones expectativas inadecuadas de lo que pueden esperar de su mentor. Dicho esto y ahora que tu ya las conoces, veamos ahora alguna de las características principales en las que te debes fijar y ponderar a la hora de elegir a tu docente.

Cualidades a tener en cuenta para encontrar un buen director de tesis

Conocimiento de la materia: Cuando comienzas en un área de investigación todo te parece un caos. Es necesario que alguien con años de estudio te dirija hacia lo más relevante y entienda desde un principio tu problema de investigación mejor que tú. Los buenos tutores te aportan un saber difícilmente reemplazable, el de la experiencia.

Personalidad: La segunda cualidad a tener en cuenta en un posible director de tesis es la personalidad. La compatibilidad de carácteres entre docente y alumno puede influir más de lo que piensas en tu aprendizaje. De hecho, muchas personas han acabando odiando la investigación a causa de relaciones tóxicas en el pasado. Es de especial importancia que busques la adecuación entre tu personalidad y la de tu director de tesis. Esta es la principal razón para que antes de ponerte a buscar un mentor te propongas realizar una sesión de autoconocimiento y determinación de objetivos.

Aún teniendo en cuenta las posibles diferencias individuales presentes entre nosotros existe una serie de rasgos personales que considero un “must” para la elección del docente: liderazgo, empatía, asertividad, profesionalismo, moderada exigencia, curiosidad, escepticismo, respeto, consistencia, capacidad crítica, ética, realismo, calma y seguridad en si mismo.

De la misma forma, existen cualidades que debes evitar a toda costa: perfeccionismo excesivo, favoritismo, inestabilidad temperamental, narcisismo, ansiedad e inseguridad.

Afinidad intelectual: No solo tienes que tener que contemplar la compatibilidad personal, sino también la intelectual. Puede que una persona te respete, te trate genial y consigas establecer una buena relación con ella. Ahora bien, ¿Trabajarías con esa persona de verdad? ¿Apostarías todo tu futuro meramente al buen rollismo?. La afinidad racional es la concordancia de ideas y forma de pensamiento. Si eres innovador en tus ideas no es muy recomendable que busques a un director de tesis conservador por muy bien que te lleves con él. Debes buscar a alguien que comparta tu sentir, objetivos, ideas y formas de ver la vida. De esta manera, y a pesar de las diferencias que puedan surgir (que, de hecho, surgen) podréis tratar de establecer una vía común de solución y trabajar con más entusiasmo.

Disponibilidad y apoyo: Por lo general, la vida del investigador principal no es fácil; congresos, reuniones, clases, colaboraciones, traslados, proyectos de financiación… El tiempo destaca por su ausencia. Aún así, todo director de tesis debería hacer un mínimo hueco en su agenda para aclarar las dudas de sus estudiantes proactivamente. De nada sirve un mentor si no va a estar ahí en los buenos y malos momentos. Es por esta razón, que aunque busques independencia en el desarrollo de tu trabajo, valores la importancia de obtener apoyo cuando lo necesites.

Posicionamiento laboral: La principal razón por la que los estudiantes escogen a sus directores de tesis. Buscan a alguien con caché, reputación y contactos. Todo esto está genial; sin embargo, puede darse que en ocasiones estos gurus estén tan ocupados en sus asuntos de gurú que pasen de ti, de tu trabajo y de tu enseñanza. Asimismo, todo el mundo querrá aparecer en la foto junto a ellos y el mal royo que se puede llegar a respirar… Amigo, considera bien si merece la pena tener contactos y ese nombre a tu lado a cambio de tu salud mental y social.

networking director de tesis

Curriculum de investigación: Quinto valor para encontrar el mentor adecuado. Antes de decantarte por uno revisa su historial de publicaciones (calidad y cantidad) total y anual, premios, estancias, estabilidad laboral, número de veces en las que sus antiguos estudiantes aparecen como primer autor (que es lo que a ti te interesa), cantidad de alumnos tutorizados al mismo tiempo, estudiantes con éxito y colaboraciones con otros autores. Todo esto podría llegar a tener gran importancia en tu futuro como científico.

Capacidad para la docencia: No todos los científicos, por muy buenos que sean, valen para la enseñanza. Un director de tesis debe tener cualidades docentes. La primera de ellas es proporcionar soporte moral a sus estudiantes en los malos momentos cuando no vean salida a sus problemas y necesiten motivación. De la misma forma, tiene que ser capaz de establecer un clima de confianza basado en la empatía e interés en el proyecto, respetar tus intereses y desafiarte a dar siempre lo mejor de ti; es decir, ni muy estricto (puede crear ansiedad incapacitante) ni muy pasivo (crea procrastinación). Por otro lado, un buen docente tendría que ayudarte a aprender de tus errores proporcionándote feedback positivo, constructivo y detallado así como perspectivas de pensamiento diferentes; conseguir oportunidades únicas para sus alumnos e introducirles en tareas que tendrán que afrontar por sus mismos medios en un futuro próximo; y hacerles partícipes de sus mejores trabajos. En otras palabras, ver al alumno más como un compañero que necesita de su ayuda que como súbdito.

Objetivos personales del mentor: Tus metas personales pueden no ser las que tu tutor tenga pensado para ti. Las diferencias entre los objetivos de los distintos directores de tesis se encuentra determinada en gran parte por la experiencia y estado actual de su carrera. Estas metas darán lugar a distintas formas de comportamiento con los alumnos. Por ejemplo y partiendo de que un tutor joven no tiene de base los mismos propósitos que un científico reputado, quizás y a causa de su inestabilidad laboral sea más resultadista, pretenda aparecer más veces como primer autor, pueda ser demasiado exigente con la labor de sus pupilos, más desorganizado en sus tareas… Todos estos son factores a considerar como veremos a continuación.

Capacidad de organización y relación: El liderazgo es la capacidad de influir y motivar a las personas para que trabajen de forma entusiasta hacia un objetivo común. Para que una persona sea un buen líder tiene que tener, entre otras, buenas dotes para la comunicación, trabajo en equipo y cómo no, gran capacidad para la organización de proyectos (planificación, organización, acción y evaluación). Lo que precisamente buscas en un director de tesis es esto, liderazgo; tener un simple jefe —ordena, no sugiere y motiva— podría dañar seriamente tu aprendizaje. Disciplina; por supuesto, pero que no caiga en saco roto, también debe fomentar tu curiosidad e interés.

Financiación: Sin money tienes poco que hacer. Más aún en un país como el nuestro. Si encuentras con un director de tesis que además de ser tu media naranja sea capaz de conseguir financiación sin complicaciones, acabas de hallar el santo grial. De otra forma, tendrás que ser tú el que muchas veces se tenga que buscar las castañas.

Habilidades especiales: Todos tenemos algo que nos hace únicos. Es cierto que algunos tienen cualidades mejor valoradas por otros; no obstante, tu trabajo es intentar que cualquier facultad que tú tengas así lo parezca. En estos tiempos me fijaría en aquellas personas que traten de divulgar su trabajo en internet; lleven a cabo una actividad docente innovadora que explote la curiosidad del alumno y que consigan posicionarse como referentes en su campo por medio de la diferenciación.

En resumidas cuentas, estas son las principales cualidades en las que fijarte al elegir tu director de tesis. No existe la persona perfecta, tenemos nuestros defectos y virtudes por eso es importante que ponderes toda esta información en la evaluación para que, contando que puedas elegir, puedas quedarte con el que mayor “nota” alcance. Ten en cuenta que tu mentor también lo hará contigo. De hecho, muchas veces será él el que te elija y no tú. Por ello, los datos que recojas te ayudarán también a determinar qué cualidades destacar y cuáles suavizar.

El prototipo de tutor según su experiencia

Existen asesores jóvenes, experimentados y senior. De todo hay en las tierras del señor. En cada grupo de edad encontramos un prototipo de director de tesis conformado por la combinación de las anteriores características. En la siguiente tabla te muestro las cualidades propias de cada edad que puedes tomar como base para crear el primer esbozo de un posible mentor.

Supervisor joven (Profesor ayudante) Supervisor experimentado (Profesor titular) Supervisor Senior (Catedrático)
Recién titulados o doctorados. Poco reconocidos. Reconocidos profesionales en su departamento. Muy experimentados y gran conocimiento de la materia
Entusiastas, enérgicos y soñadores. Buen desempeño de investigación. Con experiencia. Distinguidos académicos en el ámbito nacional e internacional. Personas influyentes en su departamento y administración.
Conscientes de su progreso académico. Financiación adecuada. Muchos contactos (aunque muchos de ellos desactualizados) y gran capacidad para hacer networking.
 Gran empatía y conocimientos actualizados (que no exhaustivos). Son considerados para las decisiones en su departamento. Pueden tomar cargos administrativos. Seleccionan bien a sus estudiantes aunque a veces asisten a varios a la vez.
Expertos en comunicación online. Ausentes. Se encuentran fuera dando conferencias, generando contactos y cuidando de su nueva familia (muchos tienen hijos en esta etapa). Experimentados asesorando sobre preguntas y problemas de investigación
Proactivos captando estudiantes pero inexpertos en su adecuada elección. Pueden imponer una linea de trabajo para mantener una consistencia en su evolución. Obstaculizan desarrollar tus propias preguntas de investigación Ha desarrollado colaboraciones junto a otros grupos de trabajo y tienen muchas publicaciones.
Fomentan trabajo en equipo aunque a veces se puedan producir rivalidades derivadas de conflictos de interés. Combinan características de ambos grupos. Gran capacidad de financiación.
Abiertos al cambio y a la difusión del conocimiento. Menor presión por el éxito académico.
Bajo presión, ansiosos por publicar y obtener financiación. Resultadistas. Poco conocimiento de los procesos de las tareas delegadas. Muchas veces derivan incluso la dirección de trabajos.
Necesitan apoyo de los más experimentados. Muchas veces tendrán tus mismas dudas. Han estado presentes en comités editoriales de revistas científicas
Problemas económicos, escasos recursos y contactos. Muy exigentes en la calidad académica de sus trabajos tutorizados o por contra “laissez-faire”.
Sobrevaloran tus capacidades pudiendo retrasar tu aprendizaje. Exigentes pero empáticos. Sus estudiantes obtienen buenas calificaciones.
Innovación limitada entorno a la temática de sus anteriores trabajos pero abiertos al cambio. Poca innovación y gran fijación mental. Brecha generacional.
Sobrestiman sus capacidades y subestiman el esfuerzo necesario. Perfeccionistas. Pueden sufrir burnout. Cercanos a jubilación o declive de su carrera aunque todavía con grandes responsabilidades. Ausentes.
Pueden querer impresionar a sus superiores con tal de conseguir reconocimiento académico. Algunos dejan poca independencia. Posible arrogancia derivada de su experiencia y reconocimiento. Escasas habilidades de gestión de grupo.
Pocas publicaciones y escasa capacidad de organización académica. Buscan ser primeros autores. Conceden poca importancia a la comunicación científica y nuevas tecnologías. Pasivos.

Las representaciones expuestas no son fijas sino que pueden variar, combinarse e incluso presentarse tal y como son. Te servirán para crearte una primera imagen que te indique cómo puede ser un director de tesis en base a su edad y experiencia. Así podrás pasar preparado a la siguiente fase.

Evaluando tus posibilidades

Ya has averiguado tus propósitos, conocido la verdadera labor de un tutor, explorado las características en las que has de fijarte y trazado un prototipo rudimentario del adecuado mentor. Queda por tanto, conseguir detalles e información que completen las imágenes mentales sobre las que tomar decisiones. Para ello puedes hacer lo siguiente:

  1. Busca información en Google, Google Scholar, LinkedIn, redes sociales académicas y el repositorio digital de la institución sobre cada alternativa docente de la que dispongas y extrae toda la información que puedas sobre las características vistas anteriormente (incluida las de los papers). Hecho esto, crea hipótesis a comprobar.
  2. Contacta con antiguos alumnos o personas actualmente tutorizadas. Puedes encontrar sus nombres en las tesis, trabajos o tesinas disponibles en directorios universitarios o en redes sociales. Posteriormente, búscalos en Google y trata de entrar en contacto con ellos por cualquier medio. A día de hoy, esto no es muy complicado.
  3. En tercer lugar, te aconsejo que prepares un buen listado de preguntas y conciertes una cita en persona con las personas contactadas que quieran ayudarte. Establece una relación de confianza y averigua toda la información que puedas sobre el entorno que se respira en el grupo de investigación, el tutor y el trabajo que se realiza. Eso sí, no tomes las opiniones como verdades absolutas, consigue una buena muestra y compáralas. De otra forma, recuerda que lo que no es adecuado para otros puede serlo para ti y viceversa.
  4. Trata de asistir a alguna clase, seminario o conferencia del tutor que mejor referencias tenga. De esta manera, comprobarás aunque sea mínimamente su forma de comportarse ante una audiencia científica y universitaria.
  5. Concierta una cita con él y plantéale sin temor todas tus dudas, recuerda que por ahora es sólo una alternativa y no tu director. Entre tanto, trata de dejar muy buena imagen para que llegado el caso tengas posibilidades de que él también te elija a ti. Si te parece adecuado prueba a pedirle asistir unos días al departamento para ver como trabajan. Es mejor hacer esto que pasar asqueado varios meses de tu vida. Finalmente y si resulta que no es buena alternativa prueba con el siguiente.

¿Hablamos?

Muchos estudiantes tienen problemas con su director de tesis por juego de intereses, falta de afinidad, dificultades derivadas del trabajo… Todas estas barreras hacen que de una u otra manera el alumno de ciencias termine creando pensamientos que no le beneficien para nada a evolucionar como investigador. En este post te he mostrado los factores clave en la selección de tu director de tesis y cómo hacerlo si tienes la posibilidad. A partir de ahora, queda en tu mano aplicar estos consejos. Me gustaría saber tu opinión: ¿Estás de acuerdo con estas ideas? ¿Cuál es para ti el prototipo ideal de un director de tesis? ¿Has tenido algún problema con tu tutor alguna vez? ¿Qué le recomendarías a alguien que esté empezando en el mundo de la investigación y tenga que elegir próximamente un supervisor para sus trabajos?

Referencias
  • Carlos Untiedt dice:

    Os aconsejo que tengáis cuidado al traducir artículos del inglés . No sólo hay que traducir las palabras si no también su sentido. ya que:
    En España un profesor asociado es un profesional ajeno a la universidad que la universidad contrata para dar clases de su especialidad profesional . En el resto del mundo: Asociated professor es el equivalente en España a profesor titular.
    En España no existe la figura de assistant professor que por tanto no se traduciría como profesor asistente. Quizás sería Profesor ayudante aunque las funciones no son las mismas que en el sistema anglosajón.
    Por tanto en vuestra tabla comparativa, para el sistema español, las categorías deberían ser, en el mejor de los casos: Profesor ayudante, Profesor titular y catedrático. Lo que habéis puesto no tiene ningún sentido en nuestro sistema.

    • Hola Carlos,

      Muchas gracias por tu comentario. Teniendo en cuenta lo que dices lo modificaré entonces. La visión de un profesional que trabaja en el mundo académico universitario aporta mucho en este sentido.

      Un saludo, Carlos. Por favor, sigue dando tu feedback 🙂

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